El gigante transgénico Monsanto ha cambiado su estrategia comercial en Europa y ha retirado todas sus peticiones pendientes de aprobación para desarrollar nuevos cultivos transgénicos en el Viejo Continente, centrándose en la exportación a la UE.
Los representantes de la compañía explican la decisión, anunciada este miércoles, debido a la falta de perspectivas comerciales de la tecnología en la región.