| La policía brasileña extrema recursos en un intento de frenar la ira de los manifestantes en la ciudad de Fortaleza. / EFE |
La presión social desatada en más de 40 ciudades brasileñas, acompañadas de enfrentamientos, saqueos e invasiones a oficinas de Estado, ha empezado a preocupar a los altos directivos de la FIFA.
Debido a esto se estaría analizando la posible suspensión del evento deportivo, según la información publicada en el portal de noticias deportivas Lancenet.com.br.